La Tizná volvió a salir a la calle en el año del 400 aniversario de su proclamación como Patrona de Jérez del Marquesado

La Tizná volvió a salir a la calle en el año del 400 aniversario de su proclamación como Patrona de Jérez del Marquesado

 La parroquia de Jérez del Marquesado volvió a celebrar a su Patrona, en un año muy especial, pues solo faltan unos meses para que se cumplan 400 años de su patronazgo. La Tizná, que es como popularmente se conoce a la Patrona de Jérez, responde a la advocación de Nuestra Señora de la Purificación y su fiesta litúrgica es el 2 de febrero. Por eso, en Jérez del Marquesado, la Tizná volvió a salir por las calles del pueblo, en procesión, como cada 2 de febrero desde hace 399 años.

Fueron muchos los jerezanos que arroparon a su Patrona el pasado viernes 2 de febrero, algunos venidos de lejos solo para la ocasión y para poder expresar la devoción en este día tan especial. Es el Día de la Candelaria, como también se conoce esta tradición. Una Misa después de la procesión completó una mañana de fe, que está escrita en el corazón de todos los jerezanos.

La jornada se completó con otra tradición: el “Chicharro”, que este año hubo en el pueblo y en el campo. Y es que el 2 de febrero se conoce en Jérez como el Día del Chicharro, pues, al terminar la procesión siempre se ha salido al campo a comer carne, sobre todo las viandas proporcionadas por la matanza del cerdo. Es un día, por tanto, también para compartir y así se vivió un año más.

Ya se acerca la fecha del cuarto aniversario de la proclamación de Nuestra Señora de la Purificación como Patrona del pueblo: fue en 1624. Los jerezanos sintieron que aquella imagen había salvado al pueblo de una tormenta y decidieron proclamarla como Patrona. Y desde entonces, hace ya casi 400 años, viene siéndolo, con mucha devoción.

Años después, en 1653, de nuevo, un rayo cayó en la iglesia y acabó con la vida de tres niños que tocaban las campanas a tormenta. Los jerezanos pusieron los cuerpos de aquellos niños a los pies de la Virgen y le pidieron que les devolviera la vida. Y así ocurrió. Aquel rayo también cayó sobre la imagen de la Virgen, dejando tiznado su rostro, lo que haría que a la Patrona de Jérez del Marquesado se le llame cariñosamente, desde entonces, “la Tizná”. 

Han pasado 370 años de aquel milagro y 399 años de la proclamación como Patrona de Jérez del Marquesado. Solo faltan unos meses para que se cumpla el 400 aniversario como Patrona y los jerezanos ya preparan ese centenario.  Lo vienen esperando desde hace tiempo y lo vivirán con mucha devoción cuando llegue el momento. 400 años de devoción bien se merece una celebración.

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