Dentro de la serie Accitanos Insignes, Fray Diego de Villamayor nació en Guadix y se formó en el convento de San Francisco de su ciudad, donde profesó como franciscano. Al estallar la rebelión morisca fue asaltado cerca de Gor, atado a una encina y asaeteado como San Sebastián. Su memoria quedó como la de un venerable mártir accitano.
Esta semblanza forma parte del libro «Semblanzas de accitanos insignes a través de la historia», del investigador accitano José Rivera Tubilla, que puedes descargar gratis aquí.
A continuación puedes leer su semblanza completa. Además, al final encontrarás las notas y fuentes del autor.

Semblanza de Fray Diego de Villamayor
Nació en la ciudad de Guadix[2]. Hijo de Juan López de Villamayor y de Juana de Pozas. Lo educaron en costumbres loables y con mucha modestia. A la edad de doce años ya había aprendido las primeras letras. Siguió sus estudios en el convento de S. Francisco de Guadix, donde los religiosos le enseñaron la Gramática. En el convento se crio hasta que tomó el hábito de novicio y profesó como franciscano. A los 21 años recibió las órdenes de subdiácono.
En cierta ocasión el P. Guardián lo envió junto con Fr. Andrés Vela a resolver un negocio al convento franciscano de Baza. Cuando llevaban tres leguas de camino andado, cerca de la villa de Gor, los asaltaron unos moriscos, -ya empezaba la rebelión del reino de Granada-, lanzándoles flechas. Fray Andrés pudo escapar, pero a fray Diego lo atraparon, lo ataron a una encina y, como el mártir S. Sebastián, murió atravesado por multitud de saetas. Intentaron después quemarlo, pero al no poder hacerlo por faltarle el fuego con qué encender la leña, temiendo que se descubriese tan execrable maldad, cubrieron el cadáver con leña y muchas piedras.
Diego de Villamayor: otros momentos de su vida
Al conocerse la noticia de su apresamiento salieron a buscarlo dos frailes de su convento y otros parientes. Al cabo de tres días un fraile descubrió un pie debajo de la leña, la quitaron y hallaron a Fr. Diego con las manos juntas, los ojos elevados al cielo y con el rostro muy alegre y sereno. Trajeron su cuerpo a la ermita de San Sebastián, que estaba a la entrada de la ciudad, saliendo a recibirle el clero de la ciudad, los religiosos de los distintos conventos, la nobleza y gran número de habitantes de Guadix. Lo trasladaron en procesión hasta el convento de S. Francisco, donde lo depositaron en la capilla propiedad de los herederos de don Rodrigo de la Cueva.
Pasados siete años de su enterramiento, abrieron la bóveda para sepultar a un caballero de la nobleza accitana y hallaron el cuerpo de fray Diego incorrupto.
Su martirio fue el 24 de noviembre del año 1567, víspera de Santa Catalina.
Notas y fuentes
- Los datos para esta reseña biográfica están tomados del libro “Historia del obispado de Guadix y Baza” de Pedro Suárez, pág. 298
- En el libro “Diario histórico, político-canónico y moral” del P. Fr. Joseph Álvarez de la Fuente, editado en Madrid en 1733, se dice que era natural de Baza, aunque Pedro Suárez da por cierto su naturaleza accitana.
Texto: José Rivera Tubilla, «Semblanzas de accitanos insignes a través de la historia». Más información sobre la ciudad en Guadix (Wikipedia).