SANTA LUPARIA, noble ciudadana de Guadix

SANTA LUPARIA, noble ciudadana de Guadix

San Isidoro de Sevilla y las primitivas Iglesias de España, en su misal y oficio gótico o mozárabe (633), llaman santa a la noble Luparia, ciudadana que, según una antiquísima tradición, vivía en Guadix, cuando llegaron S. Torcuato y sus compañeros a esta ciudad, cuyos pobladores adoraban a falsos dioses.

Luparia, cuando conoció el suceso maravilloso del puente de Guadix, que según cuenta la tradición se hundió después de pasar por él S. Torcuato y sus compañeros cuando los iban persiguiendo, envió a llamar a estos santos, deseosa de verlos.

Cuando consiguió su propósito, los recibió, les preguntó de dónde eran y de qué región venían, -según consta en las Actas del libro gótico de Alcalá, referidas por el doctor Francisco de Pisa y D. Juan Tamayo de Salazar-; S. Torcuato y   sus compañeros respondieron que habían sido enviados desde Roma por los Apóstoles a predicar en España el Evangelio.

Luparia fue instruida en la doctrina de Jesús y posteriormente recibió el agua del Bautismo. Mandó edificar a sus expensas, y a petición de S. Torcuato, un templo con su pila bautismal y consagración de altares.

Siguiendo el ejemplo de Luparia los demás naturales de Guadix se convirtieron al cristianismo, destruyeron sus ídolos a los que adoraban, creyeron en Jesús y recibieron el Bautismo. Fue Luparia la primera cristiana de Guadix.

El Padre Jerónimo Román de la Higuera, en el “Cronicón” publicado con el nombre de “Flavio Dextro”, dice que Luparia vivía por el año sesenta de la era cristiana, que era hija de Lupa la de Galicia, y que fue una matrona, que convertida por San Torcuato y sus compañeros, dio sepulcro al cuerpo del apóstol Santiago; mas esta noticia no se puede confirmar, ya que se basa en una conjetura, y solamente es cierta la antigua tradición que hay de que estas santas matronas Luparia y Lupa eran en España de la nobilísima familia Romana de los Lupos o Luparios, cuya fama y antigüedad se manifiesta por diferentes inscripciones romanas antiguas, grabadas en mármoles, de las que hablan entre otros Ambrosio de Morales y que se encuentra en una de las piedras encontradas en Montoro (Córdoba):

LVPAE. ROMANAE. M. VALERIVS. PHEBVS. VI. VIR. AUG. CVI. ORDO. MVN. EPOR. OB. MERITA. CENIS. PVBLICIS. INTER. DECVRIONES. LVDIS. INSERTIS.

La traducción en castellano es: “Marco Valerio Phebo, uno de los seis sacerdotes de los emperadores, puso este título, y estatua a Lupa, romana, a quien el regimiento del municipio Eporense, por sus méritos, había concedido, que en los convites, y juegos públicos se asentase entre los decuriones o regidores”.

De esta inscripción y otras semejantes se deduce la nobleza de los Lupos, o Luparios, porque en tiempo de los romanos solamente se daba licencia a personas muy ilustres para poner memorias o inscripciones en lugares públicos.

Autor: José Rivera Tubilla del libro «Semblanzas de accitanos insignes a través de la historia» – DESCARGAR LIBRO GRATIS

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