La Misa Crismal convocó en la catedral a todos los sacerdotes de la diócesis de Guadix

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Catedral de Guadix
Catedral de Guadix

La Misa Crismal convocó en la  catedral a todos los sacerdotes de la diócesis de Guadix y numerosos fieles

Mons. Ginés García  bendijo los Óleos y consagró el Crisma, animó a los sacerdotes a vivir en santidad y renovó su adhesión al Papa Francisco, sucesor de Pedro

Como viene siendo tradicional, la iglesia diocesana de Guadix vivió la celebración de la Misa Crismal el Martes Santo. Lo hizo en la catedral, con la presencia de todos los sacerdotes diocesanos y otros que, venidos de fuera, van a vivir la Semana Santa en algunas parroquias de la diócesis. También había muchos miembros de la vida consagrada y fieles, algunos llegados de parroquias tan distantes de Guadix como La Puebla de don Fadrique. La celebración fue presidia por el Obispo accitano, Mons. Ginés García, que agradeció la presencia de todos en esa celebración tan importante.

La Misa Crismal tiene su lugar de celebración en la mañana del Jueves Santo pero, en la diócesis de Guadix, por razones pastorales, siempre se ha celebrado en la mañana del Martes Santo. Así se facilita la asistencia de todos. Es una celebración especial en la que los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales y en la que, sobre todo, se bendicen los Óleos y el Crisma, con los que se bautizará, se confirmará, se ordenarán sacerdotes y se ungirá a los enfermos. Desde la catedral, al terminar la celebración, se inició una procesión de estos ungüentos sagrados hacia cada una de las parroquias de la diócesis, donde se administrarán esos sacramentos para los que se necesitan los Óleos o el Crisma.

La celebración comenzó con un recuerdo muy especial del Obispo hacia los sacerdotes enfermos y los misioneros diocesanos que están lejos, sobre todo en lugares de América. Ya que ellos no podían estar en la catedral, se les tuvo muy presentes. También quiso el Obispo recordar al franciscano de Cruz Blanca, el hermano Diego Begolla,  que falleció el Lunes Santo en Venezuela, en medio de los problemas y revueltas por los que pasa el país. En la celebración estaban compañeros del fallecido, ya que en la diócesis de Guadix, concretamente en Huéneja, hay una comunidad de franciscanos de Cruz Blanca.

Durante la homilía, el Obispo hizo referencia al valor que tienen para los cristianos los sacramentos para los que se bendicen los Óleos y el Crisma: “¡Ay si Cristo fuera la referencia real de cada cristiano, de cada sacerdote!, cómo cambiaría todo, y, en primer lugar, cómo cambiaríamos nosotros, cómo cambiaría nuestra vida!”, dijo el prelado.

También, se refirió a los sacerdotes a los que animó a identificar vida y ministerio: “renovemos, queridos hermanos sacerdotes, la gracia que recibimos por la imposición de manos, y renovemos la ilusión por servir al Señor con todo lo que somos y lo que tenemos; pongamos al servicio de la Iglesia nuestros dones, que son muchos, sin medida ni condiciones. Tengamos la santa valentía de volver a decirle al Señor: Contigo… Donde tú quieras y cómo tú quieras. Vivamos, en fin, la libertad de amarlo con todo nuestro ser”.

Y animó a los sacerdotes a vivir en santidad, a ejemplo del testimonio que ofrecen los 13 mártires de la  diócesis de Guadix que han sido beatificados recientemente en Almería. Sobre estos nuevos beatos dijo que “el testimonio de su entrega va a ser un camino cierto de renovación y vitalidad para nuestra Iglesia, y un acicate para que los jóvenes respondan a la llamada que el Señor les hace a seguirlo en la vida sacerdotal y consagrada”.

También animó el Obispo a vivir el ministerio en comunión con la Iglesia y con el sucesor de Pedro. En este sentido, el Mons. Ginés García  renovó su adhesión al papa Francisco: “quiero, en esta Misa Crismal, y creo recoger también vuestros sentimientos, renovar nuestra religiosa y cordial adhesión, así como nuestro afecto más sincero, al Papa Francisco, sucesor del apóstol Pedro, que nos sigue confirmando en la fe, siguiendo el mandato del Señor, como lo han hecho sus predecesores. Pidamos de corazón por su persona e intenciones”.

Terminó la celebración con una invitación a todos los asistentes a vivir con intensidad estos dáis santos del Triduo Pascual.

Antonio Gómez

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